
Voy a hacer un breve reseña sobre los últimos libros que he leído en los últimos tiempos. Algunos forman parte de los que compré cuando fui la Feria del Libro.
El primero que leí fue Mozart de Wolfgang Hildesheimer. Aunque el libro es vendido como una biografía, ciertamente no es muy canónica que digamos. No se narran los hechos de la vida de uno de los grandes genios de la humanidad, sino más bien se los relata sin respeto alguno por la linea del tiempo. Además gran parte del relato no es sobre los hechos en sí, ya que el autor se toma bastante tiempo divagando sobre diversas interpretaciones o visiones de un evento determinado o de su música. Sin embargo uno llega a comprender satisfactoriamente cómo fue la existencia de Mozart durante la segunda mitad del siglo 18. No fue fácil, Mozart no tuvo una vida fácil, y en sus últimos tiempos la pasó verdaderamente mal endeudado y solitario, quizá una razón por la cual su música despierta tanta candidez y felicidad. Quién sabe, es prematuro hacer juicios habiendo leído solo un libro que la verdad no es muy biográfico que digamos. Para quien desee adentrarse en la vida de este "sujeto" (no se como describirlo y que no parezca un dios) este libro no es recomendable, ya que se trata de un gran ensayo sobre su vida más que de un relato comentado de sus vivencias.
Después leí Napoleón de Vincent Cronin. No quiero caer en la vulgaridad de llamar a este libro propaganda, porque la realidad es que no lo es. Cronin es bastante cuidado, cuestión esa que el propagandismo carece en lo burdo de su cuento. Sin embargo se trata de una apologética de Napoleón sin ningún tipo de contemplaciones. Es una historia totalmente defensiva y justificadora de Bonaparte y todas sus acciones, desde convertirse en emperador hasta invadir Rusia o casarse con María Luisa dejando a Josefina. A los amantes de Napoleón este libro donde prácticamente todas las críticas a su andar son desestimadas, y las memorias de personajes adversos a su persona descartadas, seguramente les va a encantar. Sin duda este libro no es objetivo ni pretende serlo, mas es muy llevadero y posee una prosa cautivante. Lo leí bastante rápido teniendo en cuenta que eran varias páginas (552) en esos libros de bolsillo con hojas chicas y letras mínimas, lo cual indica la conexión inmediata entre el lector y el libro, algo que suma en favor del mismo.
No me arrepiento de la lectura, ya que fue amena y como dije antes muy llevadera. Aunque hubiera sido un poco mejor quizás un libro un tanto más ecuánime, objetivo, y no tan "jugado" hacia Napoleón. Igualmente este será el comienzo del estudio de este personaje, que a decir verdad no ha tenido demasiada atención de mi parte. Todavía falta para que pueda hacer un juicio definitivo sobre él y sus tiempos (mas siempre pienso esto con todos los temas), pero sin duda alguna su ímpetu belicoso e imperialista no me cierra demasiado. A diferencia de muchos otros, a mí su conversión en emperador (aunque fuera ilégitima porque el rey era Luis XVIII) no me causa gran repulsión, ya que la república me tiene sin cuidado y su "traición" mucho menos. Mi cuestionamiento radica más bien en las guerras que desató por su afán controlador revolucionario, y en esa creencia de libertador de los oprimidos. Esa soberbia innata en la idea de "nosotros los franceses que ya conocemos que es la libertad, vamos a ir a liberarlos de sus reyes tiranos" me genera un rechazo total, y supongo que fue el mismo sentimiento que despertó en los ciudadanos del continente que ocupaba y expoliaba para levantarse y expulsarlo.
Si quieren una lectura pronapoleónica sin titubeos acá la tienen. Y si no también, porque este libro es bastante entretenido, y a los amantes de la historia un aspecto tan importante como la revolución francesa y las guerras napoleónicas no les puede aburrir salvo que el libro sea una gran bazofia.
Y ayer terminé de leer El Tercer Reich de Michael Burleigh. Este libro comprende toda la historia del tercer reich como su nombre lo indica, pero empezando con el año 1918 y relatando las andanzas de la República de Weimar hasta llegar al 30 de enero del 1933, y la consagración de Hitler como canciller de Alemania.
El libro es sin duda excelente y altamente recomendado para los "fanáticos" de esta época tan trascendental de la historia moderna. Tiene una prosa envidiable, y según anduve viendo esa es la razón de muchas críticas en Amazón porque varios decían que tenían que leer varias veces una misma oración para entenderla (...). Bueno, ciertamente no es un libro para un estudiante de primaria o secundaria, pero tampoco es física cuántica. La narración y sus comentarios contienen un lenguaje muy elaborado, con un manejo impecable de la lengua, y un variopinto uso de adjetivos y sustantivos abstractos. Quizá esa sea una razón para el disgusto de algunos, ya que además de poseer este "lenguaje" el libro en esta edición por lo menos tiene 1300 páginas de pura lectura. Es largo sin duda, y requiere atención, concentración, y ausencia total de molestias exteriores.
Burleigh relata perfectamente el ascenso de este grupo psicópatas resentidos desde esos bares putrefactos de Baviera, hasta la llegada al poder, y el final dramático del bunker y el suicidio. Imaginense todo lo que hay por contar en el período 1918-1945, y podrán percatarse de porqué este libro es tan largo. Empezando con la república de Weimar y una politiquería que en algunos momentos me hizo recordar a la nuestra, ya que Burleigh comenta sobre la visión de los ciudadanos alemanes respecto a los políticos como una casta aparte de charlatanes e hipócritas. Esta república nunca pudo generar poder y controlar un país cuyas calles eran campo de batallas de comunistas y nazis, y cuya economía se iba descomponiendo paso a paso hasta la explosión total de la hiperinflación. Tampoco lo pudo hacer con la gran crisis del 30, y eso prácticamente selló su final con una población que buscaba soluciones rápidas y una fuga a la felicidad instantánea a través de personajes que la prometían de manos de su führer.
Ahí empieza a contar el gobierno de los nazis ya con el poder en sus manos, y prestos a llevar a cabo sus atroces ideas. Su relato de las campañas de esterilización y la "eutanasia" son tan tristes y conmovedoras como las interminables atrocidades que fueron cometiendo en su andar criminal. Del mismo modo ese sentimiento se despierta con la narración de las diversas acciones antijudías que fueron llevando a cabo, junto con un estado que para ellos había desaparecido en su accionar protector, y que directamente tomaba un papel activo en su ataque. Es ciertamente atroz lo que los nazis les hicieron a los judíos en el período de entreguerras, aunque ese descontrol de la turba ignorante antisemita parece poco con lo que pasó después. A su vez es muy interesante su narración del fanatisimo anticlerical con el cristianismo que tenían varios de sus popes, y que llevaron a cabo acaparando todas las esfera de influencia de la religión en la sociedad. No es extraño ya que así como Martin Bormann llamó incompatible el cristianismo con el nazismo, los nazis veían a la religión como una linea defensiva antes su criminalidad explícita y sanguinaria. Estos delincuentes morales veían al cristianismo como un enemigo en el paso a convertir en dios a la raza y la sangre, o en "arianizar" a Jesús que en realidad no era un judío. Se persiguió a la religión porque no encajaba en su visión del universo, porque el cristianismo se basa entre tantas cosas en proteger al débil, y no en gasearlo como "vida indigna de vida". La caridad se nazificó y "Bienestar del pueblo" tomó por asalto las organizaciones caritativas de los cristianos que tan bien llevaban a cabo. Además los niños fueron integrados a los boy scouts raciales, mientras las escuelas confesionales se cerraban, y algunos impresentables intentaban retirar los crucifijos de las escuelas públicas aunque con el enojo de la población. Aunque no quiero sonar mal, creo que por lo leído los protestantes fueron más proclives al nazismo que los católicos, sin embargo nada de esto era uniforme y había nazis católicos y protestantes.
Después viene la guerra, el genocidio de eslavos, judíos, y gitanos, la ocupación militar, Barbarrosa, y la retirada final. Este libro no es de historia militar, así que los comentarios en ese sentido son escaso mas tampoco desechables. Se recuenta brillantamente la situación en todos los países ocupados desde Noruega, pasando por Holanda y llegando a Francia, Ucrania, y tantos otros. La ocupación y la colabaración no son cuestiones fáciles de describir ni enjuiciar por las distintas variables que la afectan, pero por lo menos es necesario conocer quienes fueron esas personas y por qué hicieron lo que hicieron. Los nazis en su dogmatismo biológico-racial no pudieron aprovechar el resentimiento justificado que los pueblos del Este tenían con Stalin y la URSS para crear estados independientes bajo su tutela benefactora. No, intentaron (y lograron en parte) diezmar su población, y exterminarla si eso era posible como con los polacos y obviamente los judíos. Y hablando de colaboración, es muy importante saber aunque no salga en Hollywood la participación que tuvieron muchos locales de países eslavos del este en la exterminación de los judíos, principalmente ucranianos. Y los franceses, que no hicieron nada para proteger a los suyos, y hasta se mandaron con legislación racial al estilo nazi con su "estatuto del judío". Temas muy interesantes, y "entretenidos".
Burleigh tampoco evita señalar ciertas cuestiones espinosas de los aliados como los bombardeos estratégicos criminales, la limpieza étnica masiva de 11 millones de alemanes que terminó con la vida de 2 millones de ellos, o el incómodo aliado soviético. En ciertos momentos es difícil distinguir las atrocidades de los soviéticos y los nazis, debido a un competitivo irrespeto a la sacralidad de la vida humana. Y además relata las distintas diferencias que fueron surgiendo dentro de la "gran alianza", y que presagiarían la guerra fría por venir. Entre ellas el envío a la muerte de los polacos del Ejercito Interior, cuyo levantamiento solitario acabó con la vida de cientos de miles de polacos a quien Stalin no dejó que los aliados siquiera enviaran suministros por aire. Sin duda Churchill siempre supo el tipo de persona que era Stalin, y FDR lo pensaba claramente de otra forma en una perversa ingenuidad.
Por último el final, el apocalipsis, el fin del reich de los mil años que no pudo durar ni dos décadas. No obstante se presiente que a estos psicópatas la idea de morir como mártires en la lucha por su "causa" no les desagradaba tanto, y esa fue una de las razones para que se suicidara Hitler. El pueblo alemán para ellos los había traicionado, no eran tan fuertes como Hitler los creyó, y le habían fallado, por lo tanto prácticamente se tenían merecido una existencia decrépita a lo largo de todo un país arrasado por las bombas, el hambre, y la carestía de los servicios más básicos.
La idea de Burleigh es describir al nacionasocialismo como una religión política, un concepto bastante en boga durante los últimos tiempos. Ya que estas ideologías copian mucho de la liturgia religiosa, crean sus propios dogmas, tienen su mesías, rechazan a los "desviados" sin misericordia, y generan un fanatismo en las masas que solamente la religión puede crear en varios. Lo mismo obviamente puede ser aplicado a la URSS, que tenía su propia lider mesiánico que los llevaría a la sociedad sin clases (los nazis a la pureza racial entre varias cosas), a través de la lectura de las "sagradas escrituras" marxistas-leninistas. Otro punto esencial para comprender porque la negativa contra la religión en estos dos estados totalitarios, puesto que su idea era directamente convertirse ellos mismos en una religión superior con nuevos valores basados en la pureza de la raza o el trabajo proletario.
Ahora me dispongo a leer una biografía de Thomas Edward Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia. Personaje misterioso y atrapante, veremos qué tal es esta biografía. Por lo pronto el autor ataca a muchos biógrafos y parlanchines que han vertido rumores espurios sobre Lawrence con total desvergüenza hacia él y la verdad. Quienes conozcan su papel en la PGM, o hayan visto esa gran película sobre sus acciones en Medio Oriente, posiblemente entienda la curiosidad sobre su persona.